miércoles, 5 de septiembre de 2007

HISTORIA DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN EN CHICHIRIVICHE

EL ACTO DE LA ERECCION DE NUESTRA PARROQUIA ECLESIÁSTICA DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN, EN CHICHIRIVICHE, A 14 DE NOVIEMBRE DE 1999.

Autoridades Civiles Autoridades Eclesiásticas Señores Visitantes Señores y Señoras todos...
Sean todos bienhallados en este jubiloso acto cuando celebramos solemnemente la creación de nuestra Parroquia Eclesiástica Nuestra Señora del Carmen de Chichiriviche.
Se me ha permitido, dentro de esta celebración, hacer un breve relato de cómo fue erigida nuestra Iglesia Parroquial. Más, antes narraré algunos detalles de los antecedentes históricos de la situación eclesiástica en nuestra comarca que comprendía (y aún comprende) las poblaciones de Chichiriviche, Tocuyo de la Costa y Boca de Tocuyo, pueblos que siempre han estado unidos por su historia y su destino.
Ya para finales del siglo XVI existían en estos contornos asentamientos humanos de europeos y criollos tomando posesión de espacios para dedicarlos a la agricultura y a la cría de ganado para su subsistencia en estas nuevas tierras que les habían sido adjudicadas por la Corona Española.
Del año de 1.676 conocemos de una vieja noticia, recogida por nuestro apreciado amigo Francisco Urquía Lugo, de que el día 14 de Octubre de ese mismo año, los hacendados del pueblo del Tocuyo, ante las incomodidades que provocaba la falta de presbiterio acá en la comarca. Dirigieron una carta al entonces Obispo de Venezuela Fray Antonio González de Acuña bajo estos términos, ya que la presencia permanente de un sacerdote se hacia indispensable ante la gran necesidad de domar cuerpos y almas de los que vivían en estos contornos.
El día 4 de Abril de 1.754 se crea la Parroquia de San Miguel del Río Tocuyo, siendo su primer Párroco Don Sebastián Moreno.
Más tarde, en 1.773 esta Parroquia fue visitada por el Obispo Don Mariano Martí, quien la encontró en muy precarias condiciones. Era el cura encargado Don Antonio Sánchez.
Durante más de un siglo la población de San Miguel de Río de Tocuyo representó el único lugar santo donde los habitantes de esta región tendrían que acudir para cumplir con sus actos de fe y entrega religiosa, exceptuando, por supuesto alguno que otro oratorio privado que en alguna hacienda o asentamiento de los tantos que existían.
Para los años de 1.880, Chichiriviche estaba consolidado como un Puerto de intenso .Intercambio comercial ya que acá se ubicaba geográficamente el único puerto confiable donde se movilizaban todos los productos que se generaban y consumían en esta región de la Costa Oriental.
Las familias ya arraigadas inician una campaña para construir su propia Iglesia, siendo Doña Pastora Weffer de Guerra la abanderada en esta noble misión.
Una vez iniciada la campaña y se materializa el proyecto se escoge y se hace la bendición del sitio, donde habría de erigirse el templo. Allí se levanto una gran enramada o caney con maderas cortadas en los campos cercanos, a cuyo lado se fueron colocando todos los materiales de construcción donados por los vecinos: piedras, arenas, maderas, ete. Y, bajo esa gran enramada, todas las tardes los más fieles acudirían a rezar el rosario dedicando esta obra a la Madre de Cristo en la advocación de Nuestra Señora del Carmen.
En la primera reunión que efectuaron se organizó la Sociedad de Nuestra Señora del Carmen y se nombraron comisiones para emprender la Obra en que se empeñaban.
Entre estas honorables matronas recordamos los nombres de Doña Pastora Weffer de GUBna (Presidenta), Margarita (Magay) de Quiñones, Anita Weffer de Peña, Mercedes Vadell y Francisca de Montañéz,
El día del inicio de la obra, en acto solemne, con la presencia de un Sacerdote, se bendijeron los materiales para la construcción y se trazó la planta del Edificio.
Estos días eran muy complicados: Había alzamientos y revoluciones políticas en el País ...
Encuentro entre viejos papeles de la época guardados en mi casa un curioso testimonio de estos acontecimientos. En un oficio de fecha 14 de Mayo de 1.893, emanado de la Jefatura de este Municipio, ejercida entonces por Don Genaro Guerra y dirigido al Diputado al Congreso de la República por el Estado Falcón, General Jerónimo Rivera (mi abuelo), donde se le comisionaba (CITO) "para que se sirva cobrar ante el Gobierno Nacional la suma de dinero prestada a la última Revolución del País correspondiente a los fondos del Templo en fabrica de este Municipio, según documento que usted posee entregado para su efecto."
Esta era la Revolución Legalista que encabezó el general Joaquín Crespo.
Se dice que el techo de esta Iglesia fue donado por el Gobierno Nacional presidido por el Doctor Raimundo Andueza Palacios
Para principios del presente siglo la Iglesia estaba ya construida y uno de los primeros sacerdotes que ofició en ella fue el presbítero Dionisio Terrero en 1.904, persona ésta que aparece como firmante en ese mismo año de la primera partida de bautizo en los registros de la Iglesia de Tucacas, lo que hace deducir que la Iglesia de Tucacas y la nuestra datan, más o menos, de la misma época de fundadas.
Pertenecíamos a la Diócesis de Barquisimeto, presidida por Monseñor Aguedo F. Alvarado, porque la de Coro no existía.
El sitio que ocupó el edificio es el mismo que ocupa la actual Iglesia, solo que el frente daba hacia el Oeste, es decir, viendo hacia la Calle de las Flores, donde se encuentra el Anfiteatro mas tarde en 1.9«1se construirá aquí la primera Plaza Bolívar.
Esta primera Iglesia construida de mampostería, constaba de tres naves, presbiterio, altar .mayor recubierto con un dosel rolar púrpura, estaba dotado de púlpito y pila bautismal; un armonio, que regularmente lo tocaba Don Pancho Arévalo, persona muy apreciada y digna de recordarlo, que siempre vivió desvelándose por el bienestar de la iglesia.
La imagen Nuestra Señora del Carmen, que aun se conserva, se obtuvo con aportaciones de la feligresía y otras imágenes fueron donadas por particulares, entre ellas (sabemos) la de la Inmaculada Concepción que fue traída por Don Roberto Rivera, desde Caracas. Se ha dicho que esa Imagen fue recuperada de alguna Iglesia cuando el General Guzmán Blanco cerró los templos y rompió relaciones con las altas autoridades eclesiásticas.
A mediados de los años veintes (no tengo precisada la fecha) el General Eladio Ramírez dona la Imagen del Santo Cristo del Perdón. La población regocijada dio celebración a este acontecimiento. Se hizo la bendición de rigor y la Junta de estas celebraciones estuvo integrada por las siguientes personas: Dr. Santos Cerró (Presidente) Sr. Pedro Bodweing. Sr. Ricardo Arturo Rivera, Sr. Ascensión Gambero, Sr. Salvador Bottaro, Sr. Martín Yánez, Sr. Máximo Escobar y Sr. Miguel Noguera, actuando como sacerdote el Padre Luís María Sucre venido desde Tucacas.
El edificio de esa primera Iglesia se mantuvo hasta los años cuarenta y se dispuso la reconstrucción y remodelación, especialmente por el deterioro del techo, que era de zinc. Se encargaba entonces del Gobierno Episcopal, Monseñor Francisco José Iturriza, cuyo primer empeño constituyó en recuperar y mejorar los distintos templos de Falcón dado el estado de abandono y deterioro en que se encontraba la mayoría.
Presidió la Junta Pro-Reconstrucción el Señor Manuel Antonio Ortega (de muy apreciado recuerdo). La obra la dirigió el maestro de Albañilería Dimas Rodríguez, procedente de Valencia.
Las familias residentes se impusieron, como contribución para la obra, por lo menos, un real semanal.
Las antiguas columnas de madera fueron sustituidas por concreto armado que servían de apoyo a las arcadas que soportaba el techo, se uso tejas para la cubierta y sobré los arcos de la puerta de entrada se coloco el coro y encima de éste el campanario, Sé renovó el piso y las puertas, hasta lograr un bonito aspecto del Edificio.
Mas tarde, a finales de los cincuenta, por razones mayores, hubo que demoler todo el Edificio: un fuerte temblor de tierra resquebrajó la torre y las paredes. Se decide nuevamente su reconstrucción y el resultado es el que presenta actualmente. Se cambió de posición y se le dio más capacidad. Este proyecto fue elaborado por el Ingeniero Florio Ochini, empleado entonces en la fabrica de cementos "Coro" y actuaron como Maestros de Obra los señores Guido Dammassa, que aún vive entre nosotros y Pepe Bufi, ya desaparecido.
Para entonces teníamos visitas frecuentes de los padres mercedarios residenciados en Tucacas, Guillermo Ripoll y José Luís Tobar, ya fallecido éste, quien nos dejó muy gratos recuerdos.
Fue el Padre José Luís quien estuvo al frente de esta construcción hasta que fue trasladado a otro destino. Luego, nos visitarán entre otros, el Padre Luces (también fallecido), el Padre Ricardo Brumos, el Padre José Castaño y el Padre José Rivas Blanco. Mas tarde, desde mediados de los ochentas es el Padre Benigno Saéz quien tendrá a su cargo la atención de este Templo.
Ahora, cuando se crea acá la Parroquia Eclesiástica de Nuestra señora del carmen de Chichiriviche, queda frente a ella el Padre Ricardo Bello, quien está demostrando un gran entusiasmo ante las responsabilidades asumidas y donde le deseamos el más grande éxito.
Queremos agradecer muy de veras a Monseñor Roberto Lückert León por ayudamos a ver cumplidas nuestras más caras aspiraciones al crear esta nueva Parroquia.

Ramón Rivero Montañéz
Cronista Municipal.
Chichiriviche, 14 de Noviembre de 1.999.